Al rentar una propiedad tanto el propietario como el inquilino tienen obligaciones y derechos que se deben respetar para mantener una buena relación y evitar conflictos legales. Checa cuáles son:

Propietario

Obligaciones

  • Entregar la vivienda en buenas condiciones y de ser posible hacer un check list de todos los detalles y condiciones junto con el inquilino.
  • Responsabilizarse de los desperfectos que haya y que no hayan sido causados por el inquilino, digamos que quizá se te pasó del check list o no fue evidente al momento de hacerlo.
  • Dejar que tu inquilino disfrute de la casa sin que te entrometas, es decir, una vez que la rentas no puedes ir a revisarla o a hacer visitas.

Inquilino

Obligaciones

  • Pagar la renta en tiempo y forma.
  • Responder por los daños causados por él y avisar al dueño antes de hacer las reparaciones.
  • Conservar el inmueble en buenas condiciones.
  • Utilizar el inmueble para lo que fue acordado.

Derechos

  • Recibir el pago de la renta a tiempo, de acuerdo a lo estipulado con el inquilino.
  • Que el inquilino haga las reparaciones correspondientes a los daños o desperfectos causados por él.
  • Por supuesto, antes de que el inquilino haga cualquier reparación debe avisarte con tiempo.
  • El inquilino debe utilizar el inmueble para lo que fue alquilado, no puede usarlo para otra cosa a menos que te avise y tú estés de acuerdo.
  • Puedes finalizar el contrato si no se cumplen con las estipulaciones pactadas en el contrato y el inquilino debe respetarlo.

Derechos

  • Que le entreguen el inmueble en buenas condiciones. Hacer un check list con el propietario para tener el conocimiento de todas las condiciones del inmueble.
  • Que el propietario haga las reparaciones necesarias y que no tengan que ver con el uso que le ha dado el inquilino.
  • Que el propietario respete el contrato en tiempo y forma, es decir, que no lo cancele antes del tiempo pactado o que suba la renta sin previo aviso.

Ya sea que tú seas el dueño o el inquilino debes asegurarte que se haga un contrato de arrendamiento en forma y con todas las responsabilidades y derechos de ambas partes para evitar sorpresas o malos entendidos.

Aquí, como dice la frase popular, “papelito habla”, todas las reglas del juego deben estar bien escritas y plantadas claramente para evitar interpretaciones confusas. De ser posible recurre a un profesionista para que se redacte un contrato claro y preciso.